El proyecto Amanar
Amanar surge de la iniciativa sin ánimo de lucro GalileoMobile con el objetivo de apoyar e inspirar a la comunidad saharaui a través de la astronomía, así como aprender y preservar su sabiduría sobre el cielo, amenazada en un contexto de 50 años de exilio y refugio en la hamada (desierto árido) de Argelia. Amanar está formado por un equipo internacional y multidisciplinar que abarca ámbitos como la astronomía, la divulgación, la educación, la creación audiovisual y la investigación en historia y memoria oral del Sáhara Occidental.

Desde 2019 se han llevado a cabo talleres y formación en astronomía para el alumnado y el profesorado de escuelas e institutos de secundaria en los campamentos de refugiados. Durante el verano se realizan, además, actividades en diferentes ciudades con las niñas y niños que vienen a España cada año en el marco del programa “Vacaciones en Paz”, en colaboración con numerosas asociaciones, agrupaciones astronómicas, instituciones públicas e institutos de investigación. La Agrupación Astronómica Coruñesa Ío colabora con el proyecto Amanar a través de su grupo de trabajo “Diversidade”.
A causa del estilo de vida nómada, la transmisión del conocimiento y la historia en el Sáhara Occidental fue principalmente oral, a través de la poesía, las leyendas o la música. Es por eso que escuchar y aprender de quienes vivieron y conocieron profundamente el desierto es urgente y necesario para mantener viva esa memoria en las futuras generaciones. Desde 2020 el equipo fue creciendo con la participación activa de personas e instituciones locales de la comunidad saharaui, como el Museo Nacional del Pueblo Saharaui o el Ministerio de Cultura de la República Árabe Saharaui Democrática. Esto favoreció el avance de un trabajo etnoastronómico en el que se realizaron ya más de veinte entrevistas a personas que conocen bien el desierto y su firmamento.
→ Buena parte del conocimiento recogido sobre el cielo en el Sáhara Occidental está recopilado en el
documental Refúgio nas estrelas (Felipe Carrelli e Demetrio Rodrigues, 2023) así como en la experiencia de realidad virtual Estrelas do deserto (Felipe Carrelli, 2020).
→ El proxecto AMANAR cuenta con el apoyo de la Unión Astronómica Internacional, a través de la Oficina de Astronomía para el Desarrollo (IAU OAD) y la Oficina para la Divulgación de la Astronomía (IAU OAO), la Europlanet Society y la Asociación Canaria de Amistad con el Pueblo Saharaui (ACAPS). Las actividades de verano cuentan, además, con la colaboración de asociaciones, institutos de investigación y centros de divulgación de diferentes puntos del estado español.
La cultura del cielo en el Sáhara
En el desierto es muy importante conocer el cielo y sus cambios a lo largo del día y del año. La astronomía es una herramienta imprescindible para establecer referencias espaciales para podernos desplazar y referencias temporales para elaborar calendarios, que son fundamentales para la organización de una sociedad y determinar los momentos adecuados para realizar actividades cotidianas, sean religiosas, políticas o las necesarias para la subsistencia, como la gestión del agua.
El Islam es la religión mayoritaria en el Sáhara Occidental y en ella la astronomía también es necesaria para determinar las horas del rezo a lo largo del día, la dirección donde está La Meca o el inicio de los meses del calendario musulmán, de base lunar, y en especial el Ramadán, en el que es obligatorio el ayuno entre el amanecer y la puesta de Sol.
Un calendario muy conocido y empleado en el Sáhara es el que se basa en la visibilidad o invisibilidad de una serie de 28 estrellas o asterismos. En particular, se observa el primer día en que cada estrella o grupo de estrellas de la lista de 28 comienza a ser visible justo antes del amanecer, el llamado “orto helíaco”. El momento en que empieza a verse cada estrella o conjunto de estrellas indica el inicio de un nuevo mes que dura 13 días, hasta el orto helíaco de la siguiente estrella. Cada uno de esos meses está asociado a unas características meteorológicas particulares. El año se divide en cuatro estaciones, que vienen marcadas principalmente por la presencia o ausencia de lluvias.

الثريا / Thurayya
La Thurayya es uno de los asterismos más coñecidos en el Sáhara y se corresponde con el cúmulo abierto M45, las “Pléyades”, también conocido en Galicia como “a galiña cos pitos”, en la constelación del Toro. La sabiduría popular dice que cuando se ve por primera vez la Thurayya sobre el horizonte este antes de la salida del Sol comienza el calor, pero cuando se ve la Thurayya sobre el este al atardecer empieza el frío y por consiguiente “dale a tu hijo una manta”.

Leyendas en el cielo
El Camino de la Paja
Una de las leyendas más populares sobre la Vía Láctea es la del “ladrón de la paja”, que narra como un ladrón fue dejando caer la paja que había robado y con ella se creó un camino en el cielo. Otra versión cuenta que la Vía Láctea es el camino que el profeta Mahoma siguió en su viaje de La Meca a Jerusalén a lomos de su caballo Buraq.
المشبوح / Al-Mashbouh
La tradición popular asegura que Al-Mashbouh es el desgraciado que mató el dromedario del Profeta Saleh, por lo que Alá lo castigó crucificándolo en el cielo en la región que la IAU denomina oficialmente Orión.

El Sáhara Occidental

El Sáhara Occidental tiene una superficie de 266000 kilómetros cuadrados, una cifra que multiplica por nueve la superficie de Galicia. Posee recursos naturales muy valiosos: más de mil kilómetros de costa de enorme riqueza pesquera, grandes reservas de fosfatos, un enorme potencial de aprovechamiento de energías renovables…
Desde 1963 es reconocido por la ONU como “territorio no autónomo”, expresión que la Carta de las Naciones Unidas emplea para designar los “territorios cuyos pueblos no han alcanzado aún la plenitud de un gobierno propio”.
El pueblo saharaui
El pueblo autóctono del Sáhara Occidental es el saharaui, que etimológicamente significa “habitantes del desierto”, un grupo étnico de ascendencia bereber, cuya presencia en el Magreb se remonta a hace por lo menos doce mil años y está documentada a través del arte rupestre, y árabe, después de la llegada del Islam a partir del siglo VIII de nuestra era. Durante siglos la saharaui fue una sociedad nómada organizada socialmente a través de clanes y tribus.
Los campamentos de refugiados
Desde el inicio de la guerra miles de saharauis tuvieron que huir de su tierra y fueron acogidos por el gobierno de Argelia en la región de Tinduf, en el suroeste del país. Toda esta población se distribuye en cinco campamentos o wilayas que llevan los nombres de ciudades ocupadas del Sáhara Occidental: El Aaiun, Auserd, Smara, Bojador y Dajla. Cada wilaya se divide a su vez en dairas (distritos) y barrios. La gestión de los campamentos corre a cargo de la RASD. La capital administrativa es Rabouni.
En el lugar donde se asientan las wilayas las condiciones de vida son extremas, con temperaturas altísimas en el verano y frío en el invierno y una ausencia casi absoluta de recursos naturales. Para satisfacer las necesidades básicas de la poboación es imprescindible la cooperación internacional. Es en esas condiciones que el pueblo saharaui lleva resistiendo cinco décadas.
En los campamentos la escolarización es obligatoria y gratuita para todas las niñas y niños hasta los 16 años. Hay, además, centros de formación profesional y de educación especial. La RASD ha establecido convenios con diversos países que permiten a parte del alumnado estudiar el bachillerato e incluso hacer estudios universitarios en el extranjero.
La lengua
El árabe hassanía es la variante dal árabe que emplea el pueblo saharaui, pero también es ampliamente usada en Mauritania e incluso tiene carácter oficial en Mali, de modo que en conjunto cuenta con varios millones de hablantes.

La poesía
La poesía en el Sáhara conecta la memoria con la vida en el desierto a través de las generaciones. Es una poesía oral, que se mantiene viva al ser recitada, escuchada y transmitida. En los textos subyacen los temas relacionados con el desierto, los rituales, los viajes en busca de agua y pastos, el amor, la guerra o incluso las fronteras, desde la época colonial hasta el presente, como testimonio de la sabiduría y la historia de un pueblo que lucha por mantener su patrimonio, su identidad y su libertad.
Fechas clave en la historia del Sáhara Occidental
1884. Como resultado de la Conferencia de Berlín, el Reino de España coloniza Guinea Ecuatorial y el Sáhara Occidental, que pasa a ser oficialmente denominado «Posesiones Españolas del Sáhara Occidental”.
→ En 1884 los imperios europeos se reunieron en la Conferencia de Berlín con el objetivo de acordar entre ellos el reparto de África. La conquista violenta del continente por parte de las distintas potencias europeas arrasó con estados que habían alcanzado un notable desarrollo cultural, como los reinos de Benín y Dahomey. La colonización de África es uno de los más abyectos episodios de la historia de la humanidad, con hitos de extrema brutalidad como el dominio del Congo por parte del rey Leopoldo II de Bélgica, que supuso la muerte de varios millones de personas.
1958. La dictadura franquista le otorga la nacionalidad española a los habitantes de la región, que se convierte a todos los efectos en una provincia más del estado español.
1965. La Asamblea General de las Naciones Unidas adopta en diciembre una primera resolución sobre el Sáhara Occidental para exigir a España la descolonización del territorio y, un año después, la organización, bajo supervisión de la ONU, de un referéndum de autodeterminación del Sáhara Occidental, reclamación que se fue repitiendo hasta 1973.
1973. El 10 de mayo nace en Zouerate (Mauritania) el Frente Polisario, forma abreviada del nombre en español “Frente Popular de Liberación de Saguia Al Hamra y Río de Oro”, que tiene como propósito la obtención de la independencia e inicia unas semanas después las primeras acciones militares.
1974. El censo español, requisito fundamental para un futuro referéndum, fija la población del Sáhara Occidental en 73.497 habitantes.
1975. En noviembre, en los estertores del franquismo, Marruecos organiza la “Marcha Verde”, por la cual más de 350 mil personas del país se adentran en el territorio saharaui. Poco después comienzan los enfrentamientos entre el Frente Polisario y el ejército marroquí.
1976. El Frente Polisario proclama en febrero la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y anuncia la lucha armada en favor de su derecho de autodeterminación. Comienza una larga guerra contra Marruecos y Mauritania.
1979. Mauritania firma un tratado de paz con la RASD por el que renuncia a sus reclamaciones sobre el Sáhara y reconoce los derechos del pueblo saharau.
1991. Se firma un alto al fuego supervisado por la MINURSO, Misión de las Naciones Unidas para el referéndum en el Sáhara Occidental, con el compromiso de que habría un referéndum de autodeterminación. Durante varios años se suceden las conversaciones y se proponen diversos planes, pero la negativa marroquí a aceptar un referéndum justo impide el acuerdo.
2020. Se rompe el alto al fuego y se reinician los enfrentamientos armados.
El muro
Durante la ocupación del Sáhara, Marruecos construyó una serie de muros, rodeados por campos de minas, que se extienden a lo largo de 2700 km. El Frente Polisario controla el territorio al este del muro, donde la población, escasa y aislada, mantiene un estilo de vida nómada y se dedica al pastoreo de ganado.
A pesar del trabajo de desactivación acometido por el Servicio de Acción Contra las Minas de las Naciones Unidas (UNMAS), “los dos lados de la berma que divide el Sáhara Occidental siguen significativamente contaminados con minas terrestres y restos explosivos de guerra”.
¡El Sáhara no se vende!
La cineasta libanesa Jocelyne Saab (1948-2019) realizó en los años 70 y 80 muchos excelentes documentales sobre los conflictos en el mundo árabe y Oriente Medio. En 1977 estrenó Le Sahara n’est pas à vendre, que retrata el inicio de la guerra en el Sáhara Occidental. Después del fallecimiento de la directora, la Association Jocelyne Saab se encarga de proteger, restaurar y poner en valor su legado artístico.
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Contenidos de la exposición «Sáhara Occidental, non des a esquecemento / A cultura do ceo no Sáhara». Textos: Martin Pawley, Andrea Rodríguez Antón y Jorge Rivero. Traducción gallego-hassanía: Baba Mohamed Lamin Ali (Comunidade Saharauí en Galicia). Diseño gráfico: Marta Cortacans. El panel mide 1,70 m de altura y 1,50 de largo y está a disposición de los centros educativos, bibliotecas, casas de cultura, centros de ciencia, entidades sin ánimo de lucro, etc que lo deseen exponer. Si quieres que visite tu centro, contacta con el GT Diversidade en la dirección electrónica diversidade@agrupacionio.com.
